domingo, mayo 13, 2012

Movimiento 15-M: formadores de ciudadanos

Foto: Movimiento 15-M San Sebastian 2011.

El movimiento ciudadano - sí, ciudadano 100%, le pese a quién le pese - vuelve a hacerse visible. Digo visible por su presencia en los medios, porque lo que es irse, no se fue, creo que surgió para quedarse, y espero que para siempre.
Recalco lo de ciudadano porque es de ahí de dónde brotó, los políticos poco o nada tuvieron quer ver en su origen, más allá de lo evidente: su desapego respecto a la población y su manipulación y connivencia con quién tiene a la ciudadanía no como parte vital de la sociedad, sino como mera fuente de enriquecimiento ayudaron a que la sociedad comprometida se levante.

Pero lo que más me interesa de este movimiento social es que puede ayudar a corregir uno de los - para mí - problemas de base de este país, así como de otros: la baja o nula formación en la participación política de la población.
La democracía no es solo un sistema, es en sí misma una herramienta, una herramiente muy potente pero que debe ser bien usada y para ello, hay que comprender su funcionamiento y ser utilizada correctamente.

En este país parece que nos hemos conformado con que este es el mecanismo que consiguieron arrancarle a quienes desean otro sistema basado en el poder absoluto controlado por un pequeño sector ideológico-económico - una generación que sufrió bajo esa gente y que luchó, no por instaurar, sino por devolver - ya había democracía, arrebatada por las armas - el poder de elección a la población.
Y ya está, a votar cada cuatro años y punto, y por supuesto, como está instalado el bipartidismo, pues eso es lo que hay y a funcionar, y si no, pues encima no voto "como protesta" y sin valorar lo que eso supone. Y periodismo independiente de control social, el justo. Y ya está, eso es lo que tenemos.
Pero no, el movimiento 15-M llega, lleno de jovenes, adultos, ancianos y puede que hasta perroflautas y oh, sorpresa, homosexuales, familias que no  lo son porque no les dejan llamarse así pero que no pueden evitar ser familias, estudiantes bueno y malos... es decir: ciudadanos normales y reales.
El 15-M no es un movimiento político, es un movimiento social, y por eso es aún más importante, porque un movimiento social es la base de la que debe beber un movimiento político para resolver necesidades e ideas verdaderas. La política debe servir a la ciudadanía, no utilizarla.
Pero para eso la ciudadanía debe estar formada, debe saber usar su herramienta democrática. Un ejemplo, si un ciudadano cree que con cumplir cada cuatro años está cubierto, debe saber que las facciones económicas y ploíitcas  que le van a afectar todos los días de su vida no esperan, actúan de continúo, día tras día, practican la dedicación completa pues hay mucho que ganar. Ganar a través de él.
Ahí es dónde el 15-M está logrando algo importantísimo, está haciendo una labor de formación entre la juventud - sí, esos que parecían pasar de todo - y entre la gente que funcionaba en modo Windows: un sistema controlado por terceros y no lo toquetees mucho que si no pantallazo azúl.
El fruto de este revulsivo social no se verá de inmediato, aunque ya se ha visto su efectividad a nivel local en algunos sitios, sino que debería sentirse poco a poco en las elecciones generales. El bipartidismo debe ser atemperado, la sociedad debe volver a la economía real,la gente debe importar.

El 15-M debe ser escuchado, y el ciudadano debe aprender sus derechos y sus obligaciones.
Y a mis conciudadanos les digo:
la democracia debe ser el arma que os defienda del capitalismo manipulado por unos pocos, pero tenéis más armas: el dinero y una prensa libre.
Usar vuestros recursos con conciencia e inteligencia, mirar bien a quién se lo daís, o no, a quién se lo dejaís manejar, o no. El capitalismo no os escucha, pero el sonido de las monedas al caer le hace reaccionar rápidamente. Y en cuanto a la prensa, dejar caer a la prensa mediatizada y controlada pero apoyar a quién informa con libertad y crítica. La prensa contaminada es sostenida por grupos econo-ideológicos pero la verdadera la sostenéis vosotros.

martes, marzo 27, 2012

Papel mojado

Paseaba al lado del canal cuándo mi ojo percibió algo que flotaba en el agua. La corriente mecía una hoja. Una hoja de papel; rápidamente la expresión vino a mi mente: papel mojado.
Y cuál no fue mi sorpresa cuándo al hacer zoom para enfocar, pude discernir el texto escrito. Hablaba de los trabajadores, de la nueva reforma laboral, de empleo. En esto ha quedado la balanza de relación que mantenía, en precario equilibrio, sí, las relaciones entre trabajador y empleador, pero que no dejaba caer demasiado las bandejas ni a un lado ni la otro.
En eso ha quedado ese pacto quasi entre caballeros que daba dignidad a todos, en triste y mísero papel mojado. A partir de ahora ya no habrá equilibrio, la balanza como instrumento ya no tendrá razón de ser, pues alguien ha puesto todo el peso de un lado.
Si leen algo de historia, en libros secos, no papel mojado, verán que solo queda una manera de volver a una linea de algo parecido al equilibrio: los desposeídos de la dignidad no tendrán más remedio que romper la balanza. Y eso, eso solo se logra reflexionando, pensando, comprendiendo quién es uno mismo y cómo es el mundo que le rodea; y sobre todo: con unión y fuerza.

jueves, abril 14, 2011

República


En un día como hoy en que se celebra un aniversario importante, el de la II República, se habla de lo que esa organización política suponía - en realidad, pudo suponer, pues le fué arrebatada por las armas al pueblo - en cuestión de derechos para hombres y sobre todo, mujeres, que durante años sufrieron el peso del gobierno de caciques y corruptos.

Pero a mí, en un día que considero especial pues habla de algo que surgió del esfuerzo, del sacrificio, de la rebeldía contra la explotación y el abuso, me gustaría hablar de obligaciones.
Sí, me gustaría que mis conciudadanos, de los cuales muchos hablan de democracía pero que en realidad apenas saben qué significa ni en realidad cómo funciona, comprendieran que esa democracía, ya heredada y no conquistada por mi generación, debería conllevar no solo esos innegables e irrenunciables derechos, sino ciertas obligaciones cuyo cumplimiento a mi parecer serían útiles.

- Obligatoriedad de votar (aunque sea en blanco, pero para quejarse hay que participar)
- referendum obligatorio aprovechando las elecciones sobre cuestiones de afectación nacional y que serían debatidas previamente.
Por ejemplo: referendum sobre continuidad de la monarquía (hemos heredado un rey impuesto, el siguiente ya sería vício).
- un ciudadano, un voto. Simple, pero no tanto.

El votar debería ser visto cómo lo que es, algo que hubo que ganarse, sobre todo las mujeres, y no como algo que, bueno, si me apetece ya haré. No, hay que valorarlo, cumplir con ello y además, ganarse el poder hacerlo.
Y por ejemplo, para poder votar se me ocurre...
- Educación Mínima Obligatoria superada.
- Certificación de formación democrática (impartida en la asignatura de ciudadanía para los estudiantes y en cursos de obligado cumplimiento para los adultos).
- donación de sangre (una vez/año salvo contraindicación médica). Sí, es una extravagancia, pero es un ejemplo claro de que, como ciudadano, estás dispuesto a dar para poder también recibir.

Como alguno se me echará encima, debo recordar que los griegos inventaron la democracia... pero no todo el mundo podía votar. Por cierto, aprovecho para recomendar sobre el tema el interesante y además ameno libro de Antonio Penadés, El hombre de Esparta.

No me parecen obligaciones excesivas para poder exigir unos derechos que pensamos que tenemos solo por nacer. Mucha gente sufrió demasiado para que las generaciones presentes y futuras desperdiciemos, malusemos e incluso pervirtamos esos logros civiles y democráticos.

Pero en realidad da igual, soy consciente de que todo esto da igual, vivimos en un falso ambiente de democracía, la gente vota, pero luego no hace nada cuándo aquél a quién han dado el poder no gobierna para ellos y mucho menos con ellos. Gobierna con y para aquellos que no creen en un sistema democrático a no ser que no estorbe. Aquí quién gobierna es el dinero y un sistema económico que no cumple su supuesta función, que se supone es lograr el beneficio de todos a través del egoísmo y la ambición de unos cuantos. O cómo dice acertadamente Claudi Pérez en El País:
- "El capitalismo se basa en la extraña convicción de que personas odiosas obrarán de alguna manera por motivos odiosos para actuar en el bien de todos".

Bueno, en fín...

Salud y República!

martes, febrero 15, 2011

El mayor espectáculo del mundo


Creo recordar que tal vez de niño fuí a un circo, pero ahora sí que he ido a uno. No era muy grande, tampoco demasiado pequeño, no había fieras… vamos, era como el recuerdo de un concepto de circo llevado a una realidad más comprimida, pero que viendo los ojos de la niña que tenía a mi lado, aún funciona como uno de los grandes espectáculos del mundo.
Lo que más me gustó fue un equilibrista, un hombre que supo crear emoción sin artificios, solo mostrando lo que un cuerpo disciplinado puede llegar a conseguir.
Pero como siempre, llegó aquello que termina por despegar mi mente de lo que estoy viendo y una metáfora sacada de la realidad se me apareció con claridad; en este caso me pasó con la actuación de los trapecistas.
Ya habían volado sobre la red de seguridad con éxito en un par de volteras simples cuándo llegó la primera complicada... y alguién falló, no se si el volador o el receptor. En realidad da igual porque casi siempre cae el mismo, el volador. La gente no se sobresaltó, todos eramos muy conscientes de la red. El público aplaudió comprensivo, hoy en día parece que se agradece el valor más que la precisión. Pasó lo mismo en el segundo fallo con caída incluida - cínico, pensé que seguramente sin red se falla mucho menos-.
Y ahí me vino la metáfora, los artistas del circo nos brindan un espectáculo con un riesgo controlado y minimizado a base de saber hacer y perfeccionar la experiencia.
Es lo mismo que esas personas - no olvidemos nunca que detrás de todo siempre hay personas- que se esconden detrás de la palabra "mercado", artistas de circos internacionales, trapecistas-ilusionistas que sacan conejos de chisteras mientras hacen volteretas de triple salto mortal. Pero en este espectáculo, ciertamente el mayor del mundo,hay diferencias: se corren riesgos enormes, pero tras dejar claro quién pone el conejo para la chistera, tras el triple salto viene el cuadrúple, y al fallar - seguramente porque la riqueza en un solo bolsillo desequilibra bastante- queda claro que el riesgo era solo para el que pagó la entrada, pues el trapecista-ilusionista vuela con red.
Y claro, la red siempre somos los demás.

viernes, octubre 08, 2010

Heroes de despedida


Cuando era un chaval y el mundo adulto me enseñaba unas cosas, yo aprendía otras por mi cuenta. Incluso me divertía aprendiendo.
Disfruté mucho de los heroes de mi infancia, no sabiendo casi nada de los heroes de los adultos.
Ya adulto, guardo cariño por mis fantásticos heroes vestidos de carnaval en mundos tremendos disfrazados de fiesta; pero he aprendido quiénes eran aquellos heroes de aquellos adultos, vestidos de dignidad y valor en un mundo realmente mucho más tremendo que el de mis cómics, e incluso he podido ver sus luchas todavía en mis días.
Ahora se que la medida de un verdadero heroe no está llena de saltos y aventuras, sino de tesón y defensa de la razón.
Y también se que hay hombres a los que la palabra heroe no les describe, no son eso. Para describirlos hay que usar otras palabras, aunque sean sus actos, sus ideas y su ejemplo la clave que nos dice quiénes eran en realidad.
A todos nos llega el momento de despedirse de ellos. Ya hubo que despedir a Saramago, ahora me despido de Labordeta, ese "un hombre más", pero no quiero repetirme sobre todo lo dicho de él en estos dias.
Me conformo con recordar aquí algunas pinceladas que muestran la acuarela que pinta a este buen amigo:
que su canción Canto a la libertad hace que todo hombre vea la dignidad que otros le quieren arrebatar, que su caminar con una mochila fue más justo con un mundo que desaparece que cualquier plan politico de mil papeles y ni una sola pisada en tierra, y que un hombre capaz de un piropo como este: - solo de verla te trae toda la luz mediterranea, tiene mucho en los hombros... y en la cabeza. Y que sabía quién es la oscuridad que persigue a su prójimo y que siempre lo hará, cuando se refería a Aznar así: - te conozco ya pajarel. Te conozco desde siempre.

Me quedo su música, su humor, sus documentales, sus ideas, su poesía. El se lleva mi respeto.

Agur, jauna, agur.
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viernes, junio 25, 2010

Metáfora reptiliana


La lagartija no podía conformarse con el calor del balasto, no, el reptil ambicionaba más.
Por eso buscó el calor del metal del raíl. Despreció el riesgo pues podía más la ambición. Tenía calor pero quería más, su deseo era más fuerte que el riesgo y creía que si le pillaba la cola, le crecería otra.
Solo que el riesgo existe... y a veces te pasa por encima.
Reptiles como este abusan del riesgo, y su ambición no causa la perdida de una pequeña parte, sino que causan enormes daños y sufrimiento; hasta tiene una palabra para ello: la crisis.
Las palabras tienen masa y peso, como la palabra reptíl.

miércoles, noviembre 18, 2009

El pirata educado

Chapeau, Messieurs! Merci de votre colaboration!
Maintenant, chacun à ses oignons...

Todos contentos: los rehenes a casa, el barco a seguir navegando, los piratas a seguir con su negocio y el armador con el suyo, los políticos a sacar redito de la inmundicia o a escapar huyendo hacia delante, los militares a su "yo ya avisé", los periodistas a contar lo que no ayuda y a callar lo incorrecto...
El único que siempre pierde de verdad, de esa verdad destructora, de la que duele y mata... es y será... el atún.
En fín, otra historia más de piratas. Menos romántica pero tan interesante como las de siempre; ¿y quién dijo que las aventuras de verdad no son peligrosas? En las de verdad la sangre es caliente y el miedo se mastica.
Levad el ancla, asegurar las jarcias, izad la mayor... Contramaestre... Viento en popa y a toda vela! Grumete, traéme el portatil que tengo que buscar otra presa!
No temáis quedaros sin aventuras, habrá más, ¿o es que el mundo está mejor ahora? Y no hablo del nuestro, hablo del de todos.