martes, marzo 27, 2012

Papel mojado

Paseaba al lado del canal cuándo mi ojo percibió algo que flotaba en el agua. La corriente mecía una hoja. Una hoja de papel; rápidamente la expresión vino a mi mente: papel mojado.
Y cuál no fue mi sorpresa cuándo al hacer zoom para enfocar, pude discernir el texto escrito. Hablaba de los trabajadores, de la nueva reforma laboral, de empleo. En esto ha quedado la balanza de relación que mantenía, en precario equilibrio, sí, las relaciones entre trabajador y empleador, pero que no dejaba caer demasiado las bandejas ni a un lado ni la otro.
En eso ha quedado ese pacto quasi entre caballeros que daba dignidad a todos, en triste y mísero papel mojado. A partir de ahora ya no habrá equilibrio, la balanza como instrumento ya no tendrá razón de ser, pues alguien ha puesto todo el peso de un lado.
Si leen algo de historia, en libros secos, no papel mojado, verán que solo queda una manera de volver a una linea de algo parecido al equilibrio: los desposeídos de la dignidad no tendrán más remedio que romper la balanza. Y eso, eso solo se logra reflexionando, pensando, comprendiendo quién es uno mismo y cómo es el mundo que le rodea; y sobre todo: con unión y fuerza.