miércoles, noviembre 18, 2009

El pirata educado

Chapeau, Messieurs! Merci de votre colaboration!
Maintenant, chacun à ses oignons...

Todos contentos: los rehenes a casa, el barco a seguir navegando, los piratas a seguir con su negocio y el armador con el suyo, los políticos a sacar redito de la inmundicia o a escapar huyendo hacia delante, los militares a su "yo ya avisé", los periodistas a contar lo que no ayuda y a callar lo incorrecto...
El único que siempre pierde de verdad, de esa verdad destructora, de la que duele y mata... es y será... el atún.
En fín, otra historia más de piratas. Menos romántica pero tan interesante como las de siempre; ¿y quién dijo que las aventuras de verdad no son peligrosas? En las de verdad la sangre es caliente y el miedo se mastica.
Levad el ancla, asegurar las jarcias, izad la mayor... Contramaestre... Viento en popa y a toda vela! Grumete, traéme el portatil que tengo que buscar otra presa!
No temáis quedaros sin aventuras, habrá más, ¿o es que el mundo está mejor ahora? Y no hablo del nuestro, hablo del de todos.